El gendarme pobre de África

El camino que conduce a Butalbagar, un barrio del extrarradio de Yamena, la capital de Chad, está salpicado de vendedores de fruta. Un viento que anuncia lluvia levanta remolinos de tierra. A más de 45 grados, Remi, licenciado en Empresariales, se pasa el día llevando clientes de un lado a otro por 50 céntimos. “En este país la gente malvive con lo que puede. Nada funciona, la justicia es corrupta, la educación, la sanidad. Y si se te ocurre protestar, te amenazan, te golpean, te detienen”. A esa misma hora, tres helicópteros chadianos bombardean seis bases de Boko Haram en el noreste de Nigeria. En la última década, Chad, el cuarto país más pobre del mundo según el Índice de Desarrollo Humano de la ONU, se ha convertido en una potencia militar emergente en África.

Solo dos días antes, cuatro jóvenescon explosivos adosados al cuerpo ejecutaron un doble atentado en Yamena, el primero en su historia. Mataron a 28 personas, la mayoría de ellos policías y militares. El ataque estaba dirigido contra las fuerzas de seguridad. Todos los indicios apuntan a Boko Haram.