El chasis de este superdeportivo ha salido de una impresora 3D

No es la primera vez que os hablamos de intentos por imprimir en 3D elementos – o gran parte – de un coche, pero del dicho al hecho hay un camino muy largo, y muchas cosas que demostrar, especialmente en aquello que tiene que ver con la seguridad, también en la rentabilidad con respecto a métodos tradicionales de creación.

Lo que os enseñamos hoy es un coche, pero también un nuevo sistema de creación del esqueleto del cuerpo del vehículo, basado en la impresión 3D. Blade es el nombre del protagonista de nuestra noticia, y Divergent Microfactories los encargados de poner en práctica la nueva tecnología y dar forma a la criatura.

Divergent se ha ido directamente al segmento de los superdeportivos, ya que consideran que probar su nueva forma de construir coches se tiene que hacer en un campo exigente. Una vez demostrado, será fácil trasladar el proceso a coches más sencillos, y posiblemente venderle la idea a otro pez más gordo.