Petardo, el perro que se convirtió en héroe de las protestas de Potosí

“El héroe de la marcha. Aguantando gases, aguantando el Neptuno (camión con cañón de agua de la policía), comiendo y tragando agua!”, gritaba por megafonía uno de los organizadores de la recepción en Potosí a los manifestantes cuya protesta ha mantenido durante un mes en vilo a Bolivia.

Tras recorrer a pie los más de 530 kilómetros que separan Potosí y La Paz, y mantener movilizaciones durante más de un mes en la sede del gobierno de Bolivia, cientos manifestantes regresaban a casa con un protagonista inesperado.

“¡Queremos ver a Petardo, queremos ver al perro!”, gritaba el presentador, a lo que un miembro del Comité Cívico de Potosí (Comcipo) respondió levantando al can ataviado con guirnaldas, chaleco y cubierto de confeti.

Y los centenares de personas que salieron el jueves a recibir a los marchistas que le exigían al gobierno de Evo Morales que cumpliera sus promesas con ese departamento del sureste del país dedicaron una gran ovación al animal.

De nombre, le pusieron Petardo por que no se inmutaba ante la detonación de la dinamita que suelen usar los mineros para dejar su marca en las protestas.

Desde que fuera encontrado hace más de un mes por los marchistas a su paso por la ciudad de Caracollo, en el departamento de Oruro, el perro no se los despegó: caminó con ellos, comió con ellos, protestó con ellos y fue gasificado por la policía con ellos.

“El perrito se encariñó mucho con los marchistas y le pusieron el nombre de Petardo. A partir de ello ha sido como un ícono”, le dice a BBC Mundo Adolfo Vara, uno de los asesores de la Comcipo que caminó hasta La Paz.

“Es un perro luchador que está viviendo también nuestras reivindicaciones potosinistas”, agregó el sindicalista al señalar que el can siempre iba a la cabeza de la marcha e incluso salió lastimado cuando la policía apuntó a los manifestantes con un chorro de agua y recibió “raspaduras de balines”.

Pese a que no saben de dónde salió, la teoría de los marchistas es que, por su forma de ladrar y de defenderlos en los enfrentamientos con la policía, debía pertenecer a algún pastor ovejero.

Y tanta bravura demostró en las reivindicaciones que exigían al presidente Morales que realice una serie de 26 obras que fueron prometidas en 2010 y que mejorarán las condiciones en el departamento de Potosí, que la ciudad del mismo nombre le va a erigir una estatua.

BBC