Miles de personas marchan en todos los estados de Brasil contra Dilma Rousseff

Unas 400.000 personas salieron a las calles este domingo en distintas ciudades de Brasil para manifestarse en contra del gobierno de la presidenta Dilma Rousseff. La convocatoria a nivel nacional fue realizada por el Movimiento Brasil Libre (MBL) y otros grupos sociales, y por primera vez una protesta de este tipo contó con el explícito respaldo del senador Aécio Neves, presidente del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), derrotado por Rousseff en las elecciones de octubre pasado.

La impopularidad de la presidenta y el rechazo al gobernante Partido de los Trabajadores (PT) quedaron en evidencia en múltiples carteles y pancartas en las que se leía “Juicio Político Ahora”, “Fuera Dilma” y “Fuera PT”. Muchos exigieron la destitución de la mandataria, a quien atribuyen un grado de responsabilidad en el escándalo de corrupción de Petrobras, así como en la aparente inacción del Ejecutivo ante la crisis económica que tiene a Brasil al borde de la recesión.

Las protestas fueron menores que las otras dos realizadas este año, que llegaron a congregar a 2,5 millones de personas, aunque tuvieron como diferencia el coro que esta vez gritó “Fuera Dilma” en todo el país. En unas 150 ciudades del país sudamericano, las personas se comenzaron a reunir a eso del mediodía, vestidas en su mayoría con los colores amarillo y verde de la bandera de Brasil. Otros portaban narices de payaso y gigantescas enseñas patrias. El himno nacional sonó en varias ciudades. Ni siquiera la figura de Lula da Silva se salvó de la ira de la ciudadanía y varias pancartas estaban dedicadas al fundador del PT.

La impopularidad de la presidenta y el rechazo al gobernante Partido de los Trabajadores (PT) quedaron en evidencia en múltiples carteles y pancartas en las que se leía “Juicio Político Ahora”, “Fuera Dilma” y “Fuera PT”. Muchos exigieron la destitución de la mandataria, a quien atribuyen un grado de responsabilidad en el escándalo de corrupción de Petrobras, así como en la aparente inacción del Ejecutivo ante la crisis económica que tiene a Brasil al borde de la recesión.

La mayor concentración se dio en la Avenida Paulista, el corazón del mundo de los negocios y las finanzas en Sao Paulo y el principal bastión electoral de unos partidos de oposición más envalentonados. La arteria fue totalmente ocupada por los manifestantes, pero al caer la noche ni los organizadores de la protesta ni las autoridades habían divulgado cálculos sobre el número de personas, que medios independientes han calculado en cientos de miles.

En Belo Horizonte, Neves se sumó a los manifestantes e incluso pronunció un breve discurso ante unas seis mil personas. En su alocución, el senador dijo que el país “no acepta más tanta impunidad, tanta mentira y tanta corrupción”. Neves exigió que se profundicen las investigaciones sobre unas maniobras fiscales que el Gobierno habría hecho el año pasado para “maquillar” sus cuentas y sobre las sospechas de que dinero desviado de Petrobras alimentó la última campaña electoral de Rousseff.

Entre los políticos que se sumaron a las protestas hubo también algunos del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que integra la coalición de Gobierno y lidera el vicepresidente Michel Temer, lo cual revela el grado de descomposición de la base de apoyo a la jefa de Estado. Uno de ellos fue el diputado Jarbas Vasconcelos, influyente líder del PMDB en el noreste del país, quien dijo a periodistas que ante el malestar “lo mejor sería la renuncia de Rousseff”, pues “el país vive una parálisis general”.

La mandataria, en tanto, se quedó en Brasilia, y convocó para la tarde a sus ministros más cercanos para evaluar el impacto de las manifestaciones.