El papa Francisco sale de compras y revoluciona una óptica en Roma

Sorpresa en el corazón del centro histórico de Roma: el Papa se presentó en una conocida óptica para cambiar sus lentes y tras ser recibido por el proprietario del negocio precisó que sólo quería “hacer nuevas gafas, no un nuevo marco, no quiero gastar”.

Luego, dirigiéndose al proprietario, Alessandro Spiezia, le pidió que le hiciera “pagar lo que corresponde”.

Frente a la óptica, que se encuentra en la Via del Babuino, a dos pasos de la Piazza del Popolo, de inmediato se juntaron los romanos y turistas que se encontraban en la zona para esperar la salida del papa Francisco y sacarse fotos.

Tras unos 20 minutos, el Pontífice dejó la óptica y regresó al Vaticano en el automóvil en el que había llegado.

El de Via del Babuino es el mismo negocio que ya había hecho un par de gafas para Bergoglio y también para el Papa emérito Ratzinger.

El sitio web de la tienda precisa que hace un tiempo el ceremoniero pontificio, el monseñor argentino Guillermo Karcher, llevó a la óptica un par de lentes de Francisco. Ante la pregunta del proprietario si era necesario hacer un par nuevo, el Papa precisó que sólo quería el arreglo de los viejos.

Así fue hecho y el costo de la reparación fue de cinco euros, que fueron pagados de inmediato. Sin embargo, Spiezia no se rindió e hizo un par de anteojos nuevos para Francisco: poco después, con gran alegría vio que el Papa estaba usando esos nuevos “occhiali”, que serían precisamente los que Bergoglio usa ahora. Según precisó el mismo Spiezia, el Papa tiene hipermetropía y presbicia.