“No le tenemos miedo a los extranjeros, porque fuimos extranjeros”, dice el papa a congresistas

“La gente de este continente no le teme a los extranjeros, porque muchos de nosotros fuimos alguna vez extranjeros”, dijo el papa Francisco este jueves a los congresistas estadounidenses en el primer discurso de un pontífice ante ambas cámaras del Congreso.

“Desgraciadamente los derechos de los inmigrantes que llegaron aquí no se respetaron hace mucho tiempo”, dijo Francisco, lo que originó una gran ovación de pie de los asistentes.
“Tenemos que evitar descartar lo que nos dé problemas. Hay que recordar una regla de oro: hagan con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes”, afirmó.
Muchos de los puntos de vista del pontífice se enfrentan con las arraigadas posiciones del Capitolio, donde los republicanos controlan tanto la Cámara baja como el Senado.

“Si queremos seguridad, demos seguridad. Si queremos vida, demos vida. Si queremos oportunidades, demos oportunidades. La vara que usemos para otros, será la vara que el tiempo usará para nosotros”.

El papa argentino, que se presentó a sí mismo el miércoles en la Casa Blanca como “el hijo de una familia de inmigrantes”, dejó clara su conexión personal con un tema que ha abierto debates amargos en la carrera presidencial de 2016 y dentro del partido republicano.

El papa pronunció un discurso en el que utilizó como referencias cuatro personalidades de la historia estadounidense, el expresidente Abraham Lincoln, el Premio Nobel de la paz Martin Luther King Jr., la fundadora del Movimiento de Trabajadores Católicos, Dorothy Day, y el monje cisterciense Thomas Merton.

Sin miedo a los temas controversiales en la política estadounidense, Francisco pidió por la “abolición global de la pena de muerte” porque “una pena justa y necesaria nunca debe excluir la dimensión de la esperanza y la meta de la rehabilitación”.

“Estoy convencido de que esta es la mejor forma porque cada vida es sagrada, cada ser humano está dotado de una dignidad inalienable y la sociedad solo se puede beneficiar de la rehabilitación de aquellos condenados por sus delitos”, añadió.

“La regla de oro nos recuerda la responsabilidad que tenemos de proteger y defender la vida humana en cada etapa de su desarrollo”, agregó el pontífice en relación con la pena de muerte, que sigue vigente en 31 de los 50 estados que componen el territorio estadounidense.

Además, el papa Francisco lanzó un llamado a adoptar “acciones valientes” y desarrollar estrategias para enfrentar los efectos del cambio climático, asunto de una encíclica que publicó este año.

“Estoy convencido de que podemos marcar la diferencia y no tengo alguna duda de que los Estados Unidos y este Congreso están llamados a tener un papel importante”, expresó el pontífice, quien se refirió a la necesidad de implementar lo que denominó una “cultura del cuidado”.

En su tercer día de visita a Estados Unidos, el primer papa jesuita se metió más en política en comparación con lo que lo hizo en el césped de la Casa Blanca el miércoles.
La importancia del diálogo
Sin referirse particularmente a ningún país, Francisco saludó los esfuerzos para retomar relaciones en tre países previamente enemistados, en un aparente guiño al reciente cambio de dirección de EU con Cuba e Irán.

“Cuando países que han estado en conflicto retoman el camino del diálogo, que podría haber estado interrumpido por motivos legítimos, se abren nuevos horizontes para todos”, dijo el pontífice.

De acuerdo con Francisco, “esto ha requerido y requiere coraje, audacia, lo cual no significa falta de responsabilidad. Un buen político es aquel que, teniendo en mente los intereses de todos, toma el momento con un espíritu abierto y pragmático”.

Un buen político, reforzó el Papa, “opta siempre por generar procesos más que por ocupar espacios”.

Francisco, quien visitó La Habana antes de viajar a Washington en su primera visita a Estados Unidos, sirvió como un intermediario fundamental en los contactos secretos entre Cuba y Estados Unidos que llevaron al restablecimiento de relaciones diplomáticas después de más de 50 años de ruptura.

En Cuba, el religioso argentino de 78 años destacó la necesidad de la reconciliación.

En su discurso en la Cámara de Representantes, Francisco fue observado por el portavoz John Boehner y el vicepresidente Joe Biden —ambos católicos— sentados detrás de él.

Al terminar su discurso, el papa se asomó al balcón del Congreso para dirigirse en español a la multitud que lo esperaba afuera del histórico edificio, haciendo hincapié en la importancia de los niños, y bendijo al pueblo estadounidense.

Minutos después, fue a la basílica de San Patricio donde habló ante un grupo de personas sin hogar, a quienes dio la bendición y palabras de aliento ante su situación.

“El hijo de Dios entró al mundo como uno que no tiene casa, el hijo de Dios entró al mundo como un homeless, el hijo de Dios supo lo que es entrar al mundo sin un techo”.

“No encontramos ningún tipo de justificación social, moral o del tipo que fuese para aceptar la falta de alojamiento. Son situaciones injustas, pero sabemos que Dios está sufriéndolas con nosotros, está viviéndolas a nuestro lado. No nos deja solos”, dijo el papa.

CNN