Miles de mujeres participan de una gran marcha en Madrid contra la violencia machista

La violencia machista que desgarra a la sociedad cada vez que se produce un nuevo asesinato tiene este sábado una contestación en las calles. Con proclamas como “Ni una mujer muerta más”, “Nos queremos vivas” o “No es arrebato, es asesinato”. El centro de Madrid acoge desde mediodía una marcha para exigir que la lucha contra la violencia contra las mujeres se convierta en asunto de Estado.

La pancarta de la marcha, que ha partido desde el Ministerio de Sanidad (Paseo del Prado) y concluirá en la Plaza de España, la portan víctimas de violencia machista, acompañadas por representantes del movimiento feminista, que han dado un “suspenso” al Gobierno en su política de violencia de género e igualdad.

El Gobierno considera que su presencia allí “puede distorsionar el mensaje”, por lo que ha acudido Andrea Levy, vicesecretaria de estudios y Programas del PP. Cuenta con la presencia de líderes de otras formaciones políticas, como Pedro Sánchez (PSOE), Alberto Garzón (IU) y Pablo Iglesias (Podemos), entre otros.

El secretario general del PSOE ha asegurado que “hace falta un pacto ciudadano contra la violencia de género, es una cuestión de Estado” y que “todos los días son de lucha, pero hoy todavía más”.

Por su parte, Levy ha negado que el Gobierno haya hecho recortes en los planes contra la violencia de género y ha pedido a los partidos que no mientan, informa EFE. Ante las críticas de que el PP se haya sumado a última hora a la marcha, Levy ha insistido en que no es un día para hacer partidismo y demagogia, y tampoco para utilizar a las víctimas como “arma arrojadiza” contra el Gobierno.

Pablo Iglesias, que sostiene una pancarta con el lema ‘Un país contra la violencia machista’, justo tras la cabecera, ha dicho que “la sociedad, también en violencia de género, va por delante del Gobierno” y ha asegurado que habría que dar “alternativas habitacionales a las víctimas, aunque no hayan presentado denuncia” .

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que se reunió por la mañana con su homóloga Manuela Carmena para expresar su apoyo conjunto a la iniciativa, ha declarado que “si esta violencia se ejerciera contra hombres, el país estaría militarizado”.

Un grupo de unas 10 personas pertenecientes a la asociación de victimas de la ley de violencia de género se ha apostado en Cibeles con una pancarta en la que se leía ‘La violencia no tiene género’. Aunque algunos manifestantes les increpaban con el grito ‘Sí tiene género’ o ‘Ahí está la violencia patriarcal’, la mayoría no les ha prestado atención y no ha llegado a haber enfrentamientos.

Se esperaba que 200 autobuses llegara a la capital de distintas partes del país más algunos de varios municipios de la Comunidad de Madrid. La organización tenía conocimiento de la llegada de grupos de todas las provincias españolas”excepto de La Rioja, aunque es probable que se hayan unido a la gente que viene de Navarra o de alguna otra comunidad limítrofe”.

La convocatoria es tan amplia que 30 ciudades extranjeras, sobre todo de Europa, América Latina y el Caribe, han organizado concentraciones para el sábado ante los consulados españoles o lugares emblemáticos. Por ejemplo, la Sorbona de París o la llamada Marea granate, los españoles emigrados por trabajo, que se manifestará en algunas capitales europeas.

Justo antes de la manifestación, ha habido una ‘performance’ con el título Women in Black, que denuncia los devastadores efectos de las violencias machistas sobre las mujeres y la invisibilidad de sus víctimas, leyendo cada uno de sus nombres. No es la única acción, en la Plaza de Cibeles la Asociación Generando Arte recoge flores y lazos negros de los asistentes para rodear la estatua de la diosa.

Por primera vez en España, el movimiento feminista aparca sus consustanciales debates internos para acordar una convocatoria masiva y callejera (más de 300 organizaciones de mujeres junto a colectivos vecinales, sindicales, sociales, ecologistas, migrantes o humanitarios) contra las “violencias machistas”, culpables de “1.378 asesinatos desde 1995”, más de un millón de denuncias en la última década e incontables agresiones en la sombra, acosos sexuales en el trabajo, piropos sin permiso o utilizaciones sexistas de la imagen de la mujer.

‘Pérdida del impulso’ en las políticas de igualdad

El movimiento feminista habla de 83 mujeres asesinadas en lo que va de año frente a las 40 de las cifras oficiales, que sólo cuentan las fallecidas a manos de sus parejas o ex parejas. Porque los grupos que han redactado el manifiesto del sábado incluyen en esa violencia de muerte la producida contra las hijas, las personas con “conexión familiar” con el agresor, las prostitutas, los casos en investigación y las mujeres asesinadas que no figuran como violencia de género.

Otro nudo gordiano de la movilización es la “pérdida del impulso” en las políticas de igualdad, una cierta desaparición del fenómeno en la agenda política y “losrecortes sistemáticos en los recursos públicos, en los derechos sexuales, en el aborto en menores de 16 y 17 años y en los dispositivos especializados contra las violencias machistas”.

“Dicen que están en contra de la violencia, pero si luego eso no tiene traslado en los presupuestos, si se ha reducido un 26 % la partida de la Delegación del Gobierno contra la Violencia Machista y no hay reformas legislativas en el orden del Convenio de Estambul que se aprobó el año pasado, no hay una política en relación a las mujeres”, sostiene Noelia Landeta, una de las portavoces de la convocatoria.

Contra todo eso se grita en esta manifestación que lleva preparándose desde febrero y que retumba a tsunami. El impacto de la preparación de la Marcha se ha notado ya en el ámbito político: 122 ayuntamientos y varias Diputaciones han aprobado una moción que apoya la manifestación del 7-N y que, entre otras cosas, reclama la “gestión pública directa” de los servicios para la igualdad y contra la violencia de género y se compromete a “establecer un “sistema estable de financiación estatal, autonómica y local a largo plazo” de “recursos personales materiales y políticos para la igualdad y la prevención y atención jurídica, social y psicológica de las víctimas”.

Madrid convoca a miles de gargantas, manifestantes contra las violencias machistas “que vengan, por favor, vestidos de negro o de morado”. En mismo color con el se tiñeron ayer la Cibeles, la Torre de Hércules o la Alhambra.

El Mundo.es