Teleférico La Paz denuncia a un pasajero que se grabó teniendo sexo en cabina

La empresa estatal Mi Teleférico, que gestiona ese sistema de transporte entre las ciudades de La Paz y El Alto, interpuso una denuncia contra un hombre que se grabó manteniendo relaciones sexuales en una de las cabinas y que posteriormente publicó el video en la red social Facebook.

La fiscal del caso, Dévora Meneses, explicó en declaraciones a un canal de televisión que al acusado se le imputan actos obscenos por haber mantenido en 2014 relaciones con una mujer en la línea roja durante el trayecto de La Paz a El Alto.

El imputado presentó una excusa legal para no acudir a la vista cautelar del caso, por lo que la misma quedó pospuesta.

“Ahora se va a determinar su situación jurídica”, dijo Meneses.

La red de monitoreo de Mi Teleférico encontró el video, que dura tres minutos, en una comunidad de intercambio de parejas en la red social Facebook, y ha podido determinar “a quién pertenece” la grabación, aclaró la fiscal.

El sujeto, médico de profesión, reconoció los hechos, aunque adujo que no recuerda nada porque se encontraba ebrio cuando tuvo lugar el incidente.

Hace un año, Mi Teleférico exigió disculpas públicas a la cantante peruana Yarita Lizeth por incluir en un videoclip varias tomas grabadas en las cabinas de una de las líneas sin contar con el permiso de la empresa.

Asimismo, la compañía solicitó la retirada de los fragmentos del video, en las que la artista aparecía con otro joven.

El teleférico paceño opera desde 2014 con tres líneas, a las que se sumarán otras seis en los próximos años, y en un año y medio ha transportado a más de 34 millones de pasajeros, según datos de la empresa.

Se trata del sistema urbano de teleférico más alto del mundo, ya que une las ciudades de La Paz y El Alto, a 3.600 y 4.000 metros sobre el nivel del mar, respectivamente.

La empresa austríaca Doppelmayr construyó la primera fase del teleférico y se encarga también de las seis nuevas líneas, que requerirán una inversión de 450 millones de dólares.

Desde su entrada en funcionamiento, la empresa estatal ha puesto especial celo en evitar que en las cabinas se produzcan comportamientos inapropiados.

EFE