Bolivia invita a autoridades chilenas y organismos internacionales a verificar que el Silala es manantial

El canciller de Bolivia, David Choquehuanca, invitó el jueves a autoridades chilenas y organismos internacionales a “verificar”, en el lugar, que cuando se habla del Silala se trata de aguas de un manantial y no así de aguas internacionales como argumenta el país trasandino.

“He invitado yo a las autoridades de Chile, para que podamos, acompañados de organismos internacionales, ir a verificar de qué estamos hablando cuando hablamos del Silala”, dijo en conferencia de prensa.

Las aguas manantiales del Silala, nacidas en el sudoeste andino del territorio boliviano abastecen a varias ciudades del norte de Chile y al emporio cuprífero de Chuquicamata sin que medie retribución alguna.

Choquehuanca, tras mostrar fotografías y hacer un recuento histórico del uso que hace Chile de las aguas del Silala, explicó que existen pruebas de que el país vecino utiliza los recursos hídricos de esa fuente de forma arbitraria y abusiva.

“En las fotografías está, no estamos viendo un río, estamos viendo la canalización como resultado de estas obras civiles y todos los bolivianos, no sólo los bolivianos, sino organismos internacionales entendidos en la materia saben que cuando estamos hablando del Silala, estamos hablando de manantiales”, puntualizó.

El tema Silala fue incorporado en la Agenda de 13 Puntos que La Paz y Santiago negociaron entre 2006 y 2010, que incluye también la demanda marítima boliviana.

En 2009 Chile, que alega que el Silala es un curso internacional de agua, propuso reconocer un pago de entre 3 y 5 millones de dólares año, por el 50% de esos recursos hídricos; sin embargo, ese trato nunca se concretó.

En 1906, la entonces Prefectura de Potosí y una empresa de ferrocarriles anglo chilena, que utilizaba el agua para impulsar sus locomotoras a vapor, celebraron un acuerdo por el uso de las aguas del Silala en base del derecho internacional privado.

Choquehuanca recordó que el curso de agua fue conducido al norte chileno por un sistema de acueducto artificial.

Ayer, el presidente Evo Morales instruyó a la Dirección Estratégica de Reivindicación Marítima (Diremar) realizar un estudio de la situación e historia del Silala, para analizar si se puede recurrir a tribunales de justicia internacional para resolver el diferendo por esas aguas.

En caso de concretarse una demanda por las aguas del Silala, sería la segunda de Bolivia en contra de Chile, después de la radicada en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, que desde 2013 demanda un diálogo sincero y abierto por una salida soberana al amar.

ABI