Bolivia y la ONU analizan cambio a medición de cultivos de coca y ley antidroga

El presidente Evo Morales y el director ejecutivo adjunto de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc), el uruguayo Aldo Lale-Demoz, analizaron el martes cambios a la forma de medir los cultivos de hojas de coca y a la legislación antidroga, que data de 1986.

Al término de la cita, Lale-Demoz declaró a los medios en el Palacio de Gobierno que con el mandatario destacaron “la importancia de actualizar algunos métodos, algunas estadísticas para que tanto Bolivia como el mundo tengan cifras más actualizadas”.

Unodc realiza cada año una evaluación de la extensión de los cocales de Bolivia, que en 2014 se situó en 20.400 hectáreas, según el último informe difundido por esa institución en agosto de 2015.

Lale-Demoz enfatizó que no habrá problemas para esa actualización de los mecanismos de medición porque “el presidente (Morales) y todo su equipo están totalmente comprometidos con la transparencia”.

Además, el alto funcionario de la Unodc habló con el mandatario acerca de las futuras normas legales sobre las plantaciones de hojas de coca y de lucha contra el narcotráfico que reemplazarán a la denominada ley antidroga 1008, que fue promulgada en 1986.

Lale-Demoz destacó la necesidad de contar con una ley “mucho más moderna, más adecuada a las circunstancias del país” y ofreció todo el apoyo de la Unodc para impulsar la concreción de la nueva norma.

Las autoridades de Bolivia anunciaron varias veces que el cambio de la ley 1008 separará conceptualmente la coca de las drogas y también han expresado su intención de que se aumente de 12.000 a 20.000 hectáreas la superficie legal de los cocales con el argumento de que hace falta subir la producción para una industrialización lícita.

Pese a ser presidente del país, Morales sigue siendo líder de los productores de hojas de coca de la zona del Chapare.

Lale-Demoz también anunció que el director de la Unodc, Yuri Fedotov, prepara una visita a Bolivia, que aún debe definirse en las fechas.

Una parte de los cocales tiene en Bolivia usos legales, tradicionales, culturales y medicinales, pero otra es desviada a mercados ilegales para la fabricación de la cocaína.

Bolivia es, junto a Perú y Colombia, uno de los tres principales productores mundiales de hoja de coca y de cocaína.

EFE