Marchas y huelga en hospitales marcan nueva jornada de protestas en Bolivia

Manifestaciones y bloqueos en varias ciudades y un paro en los hospitales de la seguridad social marcaron el jueves una nueva jornada de protesta en Bolivia para exigir al Gobierno que se anule el cierre de la empresa estatal Enatex y el despido de 850 obreros, informaron fuentes sindicales.

La Central Obrera Boliviana (COB), que aglutina a los sindicatos del país, lideró las protestas, principalmente en La Paz, aunque no logró cumplir con su objetivo de paralizar el país con una huelga general de 48 horas como se pretendía para presionar al Gobierno.

La Policía usó gases lacrimógenos para despejar puntos de bloqueo en La Paz, entre ellos la autopista a la ciudad vecina de El Alto y el populoso barrio de La Portada.

Los dirigentes denunciaron el arresto de seis manifestantes durante la refriega, aunque un jefe policial señaló a los medios que los detenidos fueron entrevistados y luego liberados.

El líder de la COB, el minero Guido Mitma, ratificó el llamado a mantener las protestas el viernes y anunció que el próximo lunes se hará una asamblea para evaluar el desarrollo de las manifestaciones y la posibilidad de convocar a una huelga de 72 horas.

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, destacó en una rueda de prensa que las entidades financieras, los mercados, el transporte, los servicios y el sector productivo trabajaron con normalidad, pero reconoció que los centros de la seguridad social fueron afectados.

Las mineras públicas y privadas funcionaron sin problemas, lo mismo que el sector de hidrocarburos, en particular la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), así como las fábricas, según el ministro.

En cambio, las movilizaciones y bloqueos se realizaron en La Paz, Sucre y Potosí, mientras que para las próximas horas se anuncian manifestaciones en las ciudades de Cochabamba y Oruro.

Además un 36 % de las escuelas potosinas paralizaron sus actividades, al igual que un 5 % de las unidades de la región de Pando. No obstante, en el resto del país las actividades educativas fueron normales, según un reporte del ministerio de Educación.

Romero sostuvo que las puertas del diálogo están siempre abiertas para la COB y opinó que los que lideran la protesta “deben ser muy inteligentes (…) salvo que quieran suicidarse” como sindicalistas, ya que, a su juicio, no hay una verdadera movilización popular.

“Las actividades son normales, hay una ficción de movilización en la Central Obrera Boliviana (…) Los hechos están empujando a la dirigencia a buscar una diálogo con el Gobierno y es la mejor salida que pueden tener”, concluyó Romero.

A pesar de esto, el Gobierno ha rechazado atender la demanda central de la COB consistente en dar marcha atrás en el cierre de Enatex y en el despido de las 850 personas, medidas tomadas en mayo pasado con el argumento de que la situación de la firma era insostenible.

El Gobierno boliviano creó Enatex en 2012 sobre la base de la empresa privada Ametex, cuya crisis se agravó en 2008, cuando Estados Unidos canceló a Bolivia el beneficio de unas preferencias arancelarias concedidas a países andinos.

EFE