Condenan a 5 años de cárcel a Manfred Reyes Villa por enriquecimiento ilícito

El opositor boliviano Manfred Reyes Villa, que reside en Estados Unidos desde 2009, fue condenado a cinco años de prisión por prácticas corruptas cometidas cuando fue autoridad en la región de Cochabamba, informó el martes una fuente judicial.

En una audiencia realizada en Cochabamba, un tribunal dictó la sentencia “en rebeldía” por enriquecimiento ilícito para Reyes Villa, que fue candidato presidencial en 2009, según un comunicado de la Fiscalía General del Estado.

El Ministerio Público “demostró con pruebas la comisión del delito” por parte del político “durante su gestión como alcalde y luego como prefecto de Cochabamba”, sostuvo el fiscal departamental, Ever Veizaga, según la misma fuente.

El opositor fue acusado de haber incrementado “considerablemente su fortuna” mientras ejerció ambos cargos.

Según la Fiscalía, Reyes Villa colocó varios bienes a nombre de terceras personas y realizó “transacciones financieras astronómicas” que no coincidían con sus ingresos.

“Son movimientos financieros de sumas abismales sin acreditar otra actividad que le signifique ingresos importantes”, señaló el fiscal Veizaga.

Es la segunda sentencia por cinco años dictada en 2016 por la Justicia boliviana en contra de Reyes Villa, quien en enero recibió una condena similar por “conducta antieconómica”.

El opositor tiene, además, otras tres condenas que pesan contra él por actos de corrupción.

Reyes Villa abandonó Bolivia en diciembre de 2009 tras perder la elección presidencial ante Evo Morales y denunció que era víctima de persecución política de parte del oficialismo.

En un contacto telefónico desde Estados Unidos, el político rechazó los cargos en su contra y anunció que apelará la sentencia, que calificó de “aberración” y “grosería jurídica”.

“Desde que he hecho gestión pública he tenido las cosas que tengo desde esa época hasta ahora, no he aumentado nada más ni he puesto a nombre de terceras personas (…) Esta es una sentencia del poder Ejecutivo, es una sentencia de Evo Morales, no es una sentencia de un poder Judicial honesto y claro”, sostuvo.

A su juicio, se trata de un “ataque político” por parte del Gobierno en respuesta a unas declaraciones suyas de agosto pasado, en las que dijo que se debe “recuperar el estado de derecho y la democracia en Bolivia“.

EFE